A los 910 años de la muerte del Cid Campeador

Artículos de José Antonio Hergueta

Caballero Hijodalgo de la Hermandad del río Ubierna  e Infanzón de Vivar del Cid

Agradecimiento al Monasterio cisterciense de San Pedro de Cardeña (Burgos) que nos ha permitido reproducir las imágenes del Claustro de los Mártires y de la Torre Cidiana. www.cardena.org/default.htm

El Cid campeador: historia de un destierro

Publicado en la Revista Enebro en Marzo de 1999 a los 900 años de la muerte del Cid.

Anotaciones históricas marginales y elaboración web:  F. Fortes

Muerte del Cid julio 1099.

Destierro: 1081-1085 (primero). Segundo por llegar tarde al sitio de Aledo.

Matrimonio con Doña Jimena Díaz, prima del Rey Alfonso VI. 1074.

Caballero en una fecha no determinada ni el lugar tampoco es seguro entre 1060-1067.

Paje: entra al servicio del príncipe Sancho 1058 como doncel.

Nacimiento: fecha dudosa, una de las qu se barajan es 1041. L única fuente el lugar de nacimiento es el propio Poema del Mío Cid.

Algunos hechos memorables:

Conquista Valencia: 1094 el 15 de junio con el título de "Príncipe Rodrigo el Campeador".

Batalla de Tévar: 1090

Batalla de Morella: 1084

Batalla de Toledo 1080

Batalla e Cabra: 1079

Batalla de la Golpejera: 1072

Batalla de la Llantada: 1068

Batalla de los 3 Sanchos: 1067.

Conquista de Coimbra: 1064

Batalla de Grau: 1064

 

"El Gran Rodrigo Díaz, guerreo invicto, famoso cual otro Marte por sus triunfos".

Alfonso XIII.

Conmemoramos  este año el noveno centenario de la muerte del Cid, producida en julio de 1099 en Valencia, a los 58 años, a cuyo efecto la Diputación de Burgos está promocionando  la denominad "Ruta del destierro del Cid", como un proceso cultural en el que participen  diputaciones de las ocho provincias  españolas  por donde transcurrieron  la vida  y  hazañas  del CID, fueron Burgos, Soria, Castellón, Teruel, Zaragoza, Guadalajara, Valencia y Alicante, a fin de preparar la ruta turística evocadora de los lugares  relacionados con el Cid cuyo destierro marcó el destino, no sólo de este personaje  sino de la misma historia de España. Creemos que tal vez debió añadirse también Toledo.

Claustro de los Mártires del Monasterio burgalés de San Pedro de Cardeña (*)

Uso de la imagen autorizado.

Porque es evidente que la figura de Rodrigo Díaz de Vivar desborda los límites de Burgos y de Castilla para incluirse por méritos propios en la historia de España e incluso en la historia universal, dada su categoría como jurista, político y administrador, como heroico caballero castellano fiel a su Rey pese al injusto destierro sufrido, y como padre y esposo ejemplar a lo largo de toda su vida.

La fama de Rodrigo  no solamente procede  de la imagen que nos ha transmitido la historia  a través de las crónicas cristinas y musulmanas y los documentos de la época sino también de la existencia de un canto popular épico que empezó a extenderse por Castilla poco después de su muerte  que al cabo de más de un siglo vino a materializarse en el "Poema del Mío Cid", escrito por un poeta desconocido, con gran sentido de la poesía popular, y que instituye un monumento de la literatura castellana, española y europea, que fu estudiada por grandes críticos literarios como Dámaso Alonso, Milá y Fontanals, Menéndez Pelayo y sobre todo, Menéndez Pidal, quien le consagró parte de su vida y escribió la obra e investigación titulada "La España del Cid", así como otros trabajos.

Este poeta desconocido estaba muy ligado a Burgos  e inicia el Poema cuando el Cid sale desterrado de Castilla por el rey Alfonso VI, abandonando Vivar, lugar lugar situado a poca distancia de Burgos para después dejar a su Jimena y a sus dos hijas en el Monasterio de San Pedro de Cardeña, y acompañado de sus hombres, la mayor parte burgaleses, inicia el largo exilio que duraría el resto de su vida, ya que falleció en Valencia, cuyo reino conquistó a los musulmanes   con sus limitados medios militares, lo que supuso una auténtica proeza y un golpe gravísimo para éstos, colocando la ciudad bajo el señorío de Alfonso VI.

Torre Cidiana del Monasterio burgalés de San Pedro de Cardeña

Uso de la imagen autorizado

Precisamente este largo destierro ha sido considerado por los historiadores como grave error político del Rey Alfonso VI, por otra parte un gran rey con una notable visión política de la unidad de España y de la idea de la Reconquista, pero que prescindió en sus campañas contra los moros del mejor guerrero de su tiempo, llamado por el historiador moro Ben-Alcana "el milagro de Dios", lo cual retrasó sin duda la secular tarea de la Reconquista, que pudo haberse adelantado muchos años si el Cid hubiese luchado al frente de los ejércitos de Castilla  y León.

De todas formas, su nobleza y fidelidad como súbdito del Rey de Castilla se puso de manifiesto  cuando le enviaba al monarca el botín que conquistaba a los moros en las batallas que libraba contra ellos, que le llamaban Cid Campeador, que significa "vencedor de batallas".

En uno de los versos del Poema del Mío Cid se refiere a que el Cid no quería enfrentarse a su Rey, cuando dice así:

"Con Alfonso, Mío Señor, non querrío lidiar".

Todo ello pese a que el fuero de los hijosdalgos daba al vasallo desterrado el derecho de guerrear contra su antiguo señor, pero como señala Menéndez Pidal, el Cid renunció a ese derecho.

    Taifa de Toledo

Su prestigio entre los moros  queda reflejado en este adagio que era popular entre ellos:

"De Rodrigo (el Rey visigodo) fue conquistada España y Rodrigo (el Cid) la recuperó (para los cristianos)"

El Cid era descendiente en línea recta de aquel famoso juez castellano llamado Laín Calvo que gobernó Castilla junto con Nuño Rasura entre los años 842 y 850, siendo el Conde Fernán González descendiente a su vez de éste último.

Rodrigo estaba dotado de altas cualidades que venían a representar el espíritu castellano de la época, pues era un hombre sobrio, fuerte, audaz, valeroso, leal, con gran sentido político y del honor y dotes de mando, sobre todo en el campo de batalla, donde demostró ser un guerrero valeroso y buen estratega, pues ganó todas las batallas, casi siempre con fuerzas inferiores a las del enemigo. Había nacido en el año 1041 en tierras burgalesas y en 1074 se casó con doña Jimena Díaz, prima del Rey Alfonso VI y hermana del Conde Fruela.

Si bien el Cid, por su muerte prematura, no pudo ultimar la obra de la Reconquista, con la que había soñado, sin embargo, sí engendró a quienes lo hicieron, pues de su sangre fueron, entre otros, García Ramírez que ocupó el trono navarro en 1134, Alfonso IX de Castilla, Fernando III el Santo y Jaime I el Conquistador, como consecuencia de las bodas de sus hijas.

El Rey de Castilla Sancho II "el Fuerte" le nombró su alférez o portaestandarte, que equivalía a ser general en jefe de los ejércitos cuando no los guiaba el mismo Rey.

Cuando el Rey Sancho fue asesinado en el sitio de Zamora por Bellido Dolfo, su hermano Alfonso accedió al Reino de Castilla, pero se le exigió jurar antes su inocencia en la muerte de su hermano, siendo el Cid el encargado de tomar juramento por tres veces al Rey en la Iglesia de Santa Gadea en Burgos, lo cual sin duda molestó profundamente al Rey al sentirse humillado, y fue el acto más trascendental y negativo en la vida el Cid pues dio la medida de su carácter y decidió su porvenir.

Por medio del juramento se reveló su recia personalidad como defensor de los derechos ciudadanos y de las libertades frete al poder real. Nadie salvo él se atrevió a obligar a Rey a sujetarse al juramento, lo cual, provocó el enojo del monarca, que nunca perdonó al Cid esta humillación. También destacó la figura del Cid como el primer ciudadano de Castilla, encarnando en su persona la historia y el genio castellano, que defendió siempre las libertades frente al feudalismo imperante en Europa durante la Edad Media. De Castilla salieron los primeros fueros españoles, luego imitados en otras regiones. Sabido es que el Conde Castilla, Fernán González, un siglo antes mando retirar de Castilla la ley leonesa, es decir, el "Fuero Juzgo" por considerarlo antiforal, puesto que cada pueblo castellano tenía su legislación particular y propia, como es el caso de las Behetrerías, en virtud de las cuales los pueblos podrían elegir libremente a sus señores y cambiarlos en el caso de no estar conformes con su conducta.

Esta animadversión del Rey unida al enfrentamiento que tuvo con el Conde García Ordóñez, alférez del nuevo monarca, casado con una hija del Rey de Navarra y primo del Rey Alfonso VI, a cuyo Conde el Cid cogió prisionero en la batalla de Cabra, todo ello unido a que el Cid, en ausencia del Rey, derrotó a los moros que atacaban Castilla, persiguiéndoles hasta la ciudad de Toledo, con cuyo Rey había firmado Alfonso un pacto de alianza, motivaron que éste ordenara al Cid que saliese  de sus reinos en el plazo de 9 días, quedando deserrado y desposeído de sus bienes. Menéndez Pidal achaca también a la envidia del Rey respecto al Cid por sus éxitos militares, como una de las causas que originaron este duro destierro.

Después de la muerte del Cid, el Rey Alonso VI acudió a Valencia para ayudar a su prima Jimena, sitiada por los terribles Almorávides, y decidió finalmente abandonar la ciudad y regresar a Burgos con los restos del Cid, que fueron depositados en el Monasterio de San Pedro de Cerdeña, cerca de dicha ciudad. Sin embargo, en el verano e 1921 el rey Alfonso XIII trasladó los restos del héroe castellano a la catedral de Burgos, donde actualmente reposan en la nave central del grandioso templo gótico.

En recuerdo de su egregia figura, actualmente perdura en Burgos la "Hermandad de Caballeros Hijosdalgos del Río Ubierna" fundada a mediados del siglo XI por el infanzón Diego Laínez, padre de Cid, integrada entonces por 60 caballeros que acompañaron voluntariamente al Cid en su destierro, entre los que constaban Martín Antolínez, er Vermudez, Muño Gustioz, Martin Muñoz, Alvar Alaroz, Alvar Salvadórez, Galín García, y Félez Muñoz, entre tros que fueron testigos y partícipes el triste destierro sufrido por su Señor, así como de sus legendarias hazañas.

La importancia que el "Cantar del Mío Cid" concedió al destierro queda patente en el hecho de que dedicase el Cantar Primero, compuesto de 184 versos, a ese tema, destacando el triunfo del héroe desterrado injustamente por el Rey, contra el que no osa rebelarse, mostrándose además como amante esposo y padre, devoto de Santa María y hombre magnánimo  y mesurado, cuyo pensamiento político buscaba el ideal de una reconquista total de España, según han señalado historiógrafos coetáneos, tanto árabes como cristianos.

Como sabemos, se considera Per Abbat como el transcribió  copió el texto de Poema  hacia el año 1207, y que esta copia o ejemplar fue utilizada para realizar el códice que ha llegado a nosotros.

Dicho "Cantar del Mío Cid" contiene unos conocidos versos que recogen con fidelidad el sentir popular de Castilla ante el desafuero de Rey al decretar su destierro y que nos sirven para cerrar este trabajo.

"¡Dios, que buen vasallo

si tuviera ben señor!"  

 

Glosario

Ben Alcana: historiador musulmán.

Behetrerías: población cuyos vecinos se daban por señor a quien ellos deseaban.

Bellido Dolfo: noble zamorano que asesinó a Sancho II "el Fuerte" en el sitio de Zamora.

Cid: voz de origen árabe "sidi" que significa señor o voz latina campi doctus  distr en el campo de batalla".

Diego Lainez: padre del Cid infanzón de Vivar. Capitán de frontera entre castellanos y navarros.

Fuero Juzgo: es el texto legal or el que se rigió Castilla a partir de Fernando III "el Santo" (1241) aunque en realidad es la herencia de la legislación visigótica Liber Iudiciorum 654 de Recesvinto. Ha sido de aplicación hasta e Código Civil del S XIX y con carácter fral y supletorio en Navarra, País Vasco y Aragón.

Hijodalgo: miembro inferior  de la aristocracia castellana (alguien que es noble y distinguido).

Infanzón: noble hidalgo cuya potestad sobre sus posesiones era limitada por una autoridad superior.

Merindad: en la Edad Media territorio bajo a juridicción de un merino (juez delegado de un rey para un territorio con amplias atribuciones).

San Pedro de Cardeña: monasterio en el que residió doña Jimena y las dos hijas del Cid en el primer destierro. También lugar donde fue Rodrigo Díaz de Vivar enterrado.

Claustro de los mártires: murieron 200 monjes en el 834. Monasterio de San Pedro de Cardeña.

Torre cidiana: monasterio de San Pedro de Cardeña.

 

 

 

     
 

Gracias por su atención