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San Martín de Frómista

Elsje Fokkelman, Francisco Fortes Figuerola y Marina Calvo Fernández

Cabecera consta de tres ábsides

Cimborrio octogonal sobre el crucero

Toda la iglesia se adorna con los llamados billetes o taqueado jaqués.

Uno de los grandes reyes españoles  fue Sancho III "el Mayor" de Navarra. Su viuda, Doña Mayor o Doña Munia fue la artífice de esta joya del románico del Camino de Santiago. Carece de elementos arquitectónicos distintos del románico.

Se trata de un representante del llamado románico dinástico.

Se relaciona estructuralmente con otros monumentos como la Catedral de Jaca, San Isidoro de León y la Catedral de Santiago de Compostela.

Fachada sur, en primer término una de las dos torres redondas de los pies, características.

Fachada oeste con las dos torres redondeadas de gran belleza

Fachada norte

Planta basilical con tres naves una central más ancha y dos laterales. Con arcos que las divide en  cuatro tramos. El crucero no sobresale de las naves laterales.

La riqueza ornamental de San Martín de Frómista es de gran interés tanto en los capiteles como en los canecillos (más de 300).

San Martín de Frómista formaba parte del monasterio benedictino que fundara Dña Mayor. Y en el contexto de la gran siembra que en el s. XI  la Iglesia regular realizó a lo largo de todo el Camino Jacobeo..

Cristo medieval del s.XIII

Edificio arquitectónico perteneciente al  arte románico, arte profundamente religioso y al servicio de la Iglesia, desarrollado en el siglo XI, época de mayor esplendor. El material empleado es la piedra, con el fin de conseguir más solidez, evitar incendios y  aislar a los fieles de las frías temperaturas.

Es un templo de planta basilical, de transepto corto y cabecera en forma de ábside. Su interior se divide en tres tramos, una nave central y dos naves laterales. La nave central es más alta y ancha que las laterales lo que permite abrir ventanas para iluminar el interior, para cubrirla se emplea una bóveda de cañón, al igual que en las naves laterales, la cual dispone de una serie de arcos denominados fajones que sirven para reforzar su enorme peso, transmitir los empujes de la cubierta a los pilares y articular el espacio de aquella dividiéndola en tramos. Las tres naves se encuentran separadas por pilares, compuestos de sección cuadrada al que se le adosan medias columnas que sostienen arcos de medio punto, cuya utilización  se justifica por le peso de la bóveda, y desembocan en tres ábsides semicirculares. En el ábside central destaca un policromado y hermoso cristo crucificado del siglo XIII. La planta de este templo aunque es basilical, como comenté anteriormente, se asemeja mucho a la planta de cruz latina debido a que posee un crucero en el que se levanta sobre trompas una cúpula alzada sobre un cimborrio octogonal con ventanas.

 La  decoración del interior es pobre  pero contrasta con la destacada  riqueza de sus capiteles historiados como la fábula de la zorra y el cuervo,  escenas bíblicas como la adoración de los reyes magos, Adán y Eva en el paraíso (el pecado original) o formas geométricas, vegetales y animales.

 El exterior de la iglesia se caracteriza por la escasez de ventanas y la horizontalidad. Lo más destacable de la fachada es que está flanqueada por dos torres cilíndricas decoradas en la parte superior por dos hileras de tacos, entre las que se abren cuatro ventanas en cada torre,  a los que se les denomina como taqueado jaqués. Estas hileras de tacos nos las vamos a encontrar también decorando todos los tejados y ventanas del templo. Por otro lado debajo de estas hileras de taco  se hallan canecillos que muestran retratos de personas, animales, algunos de los cuales representan a dioses, hombres y esferas ornamentadas. El templo posee cuatro puertas, la portada oeste, que es la principal y la más decorada, la portada norte  y dos en la cara sur. Todo el templo en conjunto, por su juego de volúmenes, bellas formas, rica ornamentación y perfección en sus líneas constituye un magnífico templo, obra maestra del arte románico, impresionante e inigualable.

"La contorsionista"

Cúpula del crucero, ventana exterior del ábside lateral con columnas y capiteles. Arco interior del ábside. Capitel historiado con mono flexionado.

Por último, comentar la simbología ya que la construcción de los templos del románico debían responder a unas determinadas  leyes simbólicas: la cabecera está orientada hacia el este aludiendo al sol de la salvación, la portada, orientada hacia el oeste recibe el de la justicia que juzgará a todos los hombres, la planta simboliza el cuerpo humano, el ábside a la cabeza, el crucero al pecho y las naves laterales y la nave central al resto del cuerpo.

 
 

Elsje Fokkelman, Francisco Fortes y Marina Calvo Fernández

 

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